lunes, 19 de septiembre de 2016

OCTAVO ESCALÓN: GRAN VÍA ALICANTE RUNNING DAY


OCTAVO ESCALÓN: GRAN VÍA ALICANTE RUNNING DAY

#MMALICANTE2016



15 de mayo de 2016


Correr doce medias maratones en doce meses, no es solo correr esas doce carreras..., son doce meses de no dejar de entrenar ni un solo día, porque el día de descanso también es un día de entrenamiento y todos esos kilómetros seguidos al cabo de unos meses se notan.       



En este escalón me acompañaban mis "chicas de oro" y no solo lo hicieron el día de la carrera sino en cada entrenamiento de este mes, Conchi, Bea y Sole decidieron lucharlo a mi lado.          

Soy muy consciente del esfuerzo que hicieron por estar a mi lado, pues para Bea, éste fue su estreno en la distancia media maratón y se enfrentó además a superar el miedo a esta primera vez; para Conchi el reto consistió en superar la distancia, sin el dolor de sus rodillas y para Sole, armarse de coraje y enfrentarse a una distancia que le traía malos recuerdos..


Para mi fue todo un lujo correr con ellas, llevar esta escolta a estas alturas del reto donde ya mis fuerzas empezaban a flaquear física y psicológicamente fue todo un chute de energía positiva.        



El domingo antes de la carrera, fue nuestra última tirada larga, salimos bien temprano Sole, Bea, Pepe y yo a rodar por uno de los recorridos clásicos aquí en Lorca de unos 17-18 Km., a un ritmo lo más parecido al que llevaríamos en la media maratón, hablando de vez en cuando, pues nos faltaba Conchi, el "alma-mater" de nuestras "chácharas".., a la altura del kilómetro 12-13 sentí ese pinchazo sordo encima de la cadera derecha, como esas banderillas que se le ponen a los toros, torcí no solo el gesto sino también mi forma de correr...
Las chicas estaban fuertes y yo no quería parar, pero llegó un momento en que pensé que a ese ritmo no podría volver a casa, así que lo bajamos y el dolor pasó de la parte de atrás de la cadera, al muslo, a la rodilla y al pie..., cada vez que mi pie derecho tocaba el suelo era como pisar las alfombras de púas de los faquires ..
Llegué a casa asustada, estiré y pase toda la tarde tumbada en el sofá, pero el dolor no cesaba, y mi cabeza solo pensaba en que éste era el final, incluso redacte mentalmente mi despedida de este reto de 12 medias maratones en 12 meses.
No quería defraudar a nadie, ni a mi familia, ni a mis amigos, ni a mis "chicas de oro" que luchaban por este escalón, ni a mi sensei, ni a mi equipo, ni a Down-Lorca, pero por quien más me dolía era por mí misma..
Al día siguiente ya con el pie vendado y pasada la revisión con el físio, el diagnostico fue claro, por evitar la lesión inicial llevaba otra lesión más.., esta vez en los peroneos; mi pierna derecha estaba hecha un cuadro: piramidal, sartorio, tensor de la facia lata, recto anterior, soleo.. y lo que más me preocupaba en este momento, los peroneos.., tratamiento: Reposo absoluto.


Los días pasaron lentos, muy lentos, con la sensación de llevar como una espada de Damocles encima, ¿que hacia?.., ¿me retiraba ya o intentaba esa carrera?; poco a poco el dolor cesaba, pero que yo no lo sintiera con esa fuerza, no significaba que no estuviese allí..


Yo no quería abandonar, así que convencí a todos, incluida yo misma, que lo intentaría una vez más, y si después de todo tenía que abandonar lo haría en carrera..

Ese día no solo llevaba puesta la equipación de este equipo #retoyosipuedo, sino que llevaba además vendas protegiendo esos peroneos, y el piramidal y cada poro de mi piel olía a esa crema de masajes mentolada.



Nos subimos los cinco en el coche (Bea, Conchi, Sole, Pepe y yo) nerviosos, sobretodo yo, sin parar de hablar y  dando mil vueltas a la cabeza, llegamos a Alicante, donde nos reímos sin parar a la hora de aparcar pues fue casi misión imposible.

Por regla general suelo ser un manojo de nervios en cada carrera, sea la distancia que sea, creo que es el hecho de ponerme el dorsal lo que hace disparar los latidos de mi corazón y pese a las bromas, las fotos y todas las risas pre-carrera, nada hace que ese latido se normalice.


Gracias a mi compi de trabajo Alfonso teníamos los dorsales y allí mismo en la salida nos hicimos fotos con el otro Alfonso del reto, parecíamos un equipo grande..






Íbamos preparados y mentalizados en que en esta carrera el calor y la humedad, serían un factor muy a tener en cuenta, pero ya en la línea de salida, sin ni siquiera dar un paso, ese calor se notaba bastante. Sonó el pistoletazo de salida y todo se llenó de confeti a nuestro alrededor, Pepe volvió a colocarse a mi lado y a decirme como siempre ese: "aquí estamos!!!, vamos a por ella!!".       

Conchi y Bea corrían a unos pasos por delante, yo iba  flanqueada a ambos lados por Pepe y Sole y un poco más atrás lo hacían los dos Alfonsos...




El recorrido de esta media maratón consistía en dos vueltas a un mismo circuito, en el que una parte transcurría por mitad de la ciudad donde se imponía una tremenda subida y la otra parte lo hacía por el paseo marítimo hasta llegar a la explanada de España donde se situaba el arco de meta, pasando por una subida tremenda a pleno sol por encima del paseo.

Antes de completar esa primera vuelta y una vez pasada toda la subida, llegamos a una rotonda gigante donde el hijo de Sole esperaba apostado en la acera para ver pasar a su madre, recuerdo el grito de Sole diciendo su nombre, su sprint para salir a darle un beso y el chute de energía que a través de ella sentimos todos.

Pasamos por la segunda subida, encima del paseo marítimo a pleno sol y nos dimos cuenta de que esa segunda vuelta sería bastante dura, menos mal que había duchas que te rociaban a pasar.       

Al llegar a la Explanada de España se separaban las distancias, los que hacían los 10 kilómetros giraban a la derecha adentrándose en el arco de meta y los que hacíamos la media seguíamos adelante para afrontar la segunda vuelta, recuerdo que las chicas comentaron que esa debería ser su llegada y fui consciente una vez más del tremendo esfuerzo que estaban haciendo acompañándome.      

Aquello me dio fuerzas para superar la segunda subida por la ciudad a pesar del dolor que ya tenía por toda la pierna derecha; fue allí donde nos cogió Alfonso que siempre corre estas distancias de menos a más y fue el encargado de cogernos el agua en los avituallamientos y de animarnos en este duro tramo.

De pronto la rodilla de Conchi entró en escena y ella no pudo seguir el ritmo, la dejamos atrás muy a nuestro pesar, aunque yo sabía que ella no se retiraría que seguiría luchando, (más tarde nos contó que incluso había corrido hacía atrás para aliviar ese dolor de la rodilla)..

Seguimos corriendo en grupo Sole, Bea, Alfonso, Pepe y yo avanzando por la subida del Paseo Marítimo y al girar y bajar nos cruzamos con Conchi y Alfonso, nos gritamos como locos dándonos ánimos, y me sentí tremendamente feliz de comprobar que no había tirado la toalla, que seguía adelante.


Llegando casi al kilómetro 20 después de superar ese duro tramo del paseo marítimo, sentí como el cordón de mi zapatilla derecha se deshacía, todos seguían el ritmo, pero yo tenía que parar a atármelo; me incliné sobre el pie derecho, até el cordón y al incorporarme de nuevo, la cabeza esta vez ya no me acompañó.., me sentí mareada, como si estuviese borracha y el estómago se me puso del revés, si me quedaba algún hilo de fuerzas se me perdió en ese momento.

Cerré los ojos y al volver a abrirlos lo único que tenía claro era que tenía que seguir corriendo, a Pepe no le hizo falta hablar conmigo, supongo que se dio cuenta de que algo no iba bien y se pegó a mi lado.. pensé en mis hijos, los fui visualizando a cada uno de ellos como si estuviesen en ese momento a mi lado, vi a mi hijo Pepe luchando en la cancha de baloncesto con los brazos en alto, rojos por los arañazos de los chicos rivales, a mi hijo Luis capitán de su equipo de futbol-sala dando órdenes al equipo y gritándome: ¡vamos mama!, y a mi hijo Miguel llegando a la meta con su labio ensangrentado después del codazo que recibió en la salida, los visualicé a los tres luchando y en ese momento mi cabeza hizo un "clic" y pese al mareo, al dolor de la cadera extendido por toda la pierna derecha, el calor, la humedad, y el cansancio logré seguir corriendo.
Noté el brazo de Pepe pegado al mío, dirigiendo mis pasos, Bea, Sole y Alfonso rodeándonos; Sole no dejaba de mirarme y preguntarme como estaba, sólo quedaba un kilómetro, pero creo que fue el kilómetro más largo de había hecho hasta entonces...


Entramos todos juntos cogidos de la mano avanzando por esa alfombra roja hasta cruzar la meta...





Al entrar en meta mi cuerpo dejo de funcionar y caí al suelo, recuerdo las caras de susto, la ambulancia, reconozco que yo también estaba asustada, pero me recuperé rápidamente fue un susto, pero esta carrera me dio además de una experiencia más, una buena lección: estaba lesionada y tenía que reconocerlo, tenía que escuchar los gritos que mi cuerpo me estaba dando y por mucha ilusión que tenía por llegar al final de este reto, tenía que parar.







"Recordar este día valientes, pues nadie podrá arrebatároslo jamás" #300




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Comparecencias

SEPTIMO ESCALON DEL RETO: EDP ROCK ´N´ROLL MEDIA MARATON DE MADRID


SÉPTIMO ESCALÓN: EDP ROCK 'N' ROLL MEDIA MARATÓN DE MADRID

#EdpRNRMadrid2016


24 de abril de 2016


Este escalón es una de esas experiencias que te regala la vida....   


Correr en Madrid, junto a más de 34000 personas, luciendo la camiseta de un equipo pequeñito, de una ciudad pequeñita y con unas cualidades físicas, las mías, pequeñitas, impresiona, pero ese equipo está luchando por una causa grande, de ahí que la ilusión y la fuerza de voluntad sean igual de grandes que Madrid.


El despliegue logístico para poder correr esta media maratón fue también mayor, mis padres vinieron desde Granada a Lorca para quedarse con los tres peques. Llegamos a Madrid el viernes por la tarde, porque además de correr la media el domingo, teníamos programado un entrenamiento de Adidas con algunos de sus mejores atletas de élite, otra experiencia grande que este reto #12m12mm me ha regalado.

 No puedo decir que en esta media estaba nerviosa como en las demás, porque no sería del todo correcto, mis nervios además aumentaban porque Madrid no es precisamente una ciudad llana y las distancias no son como las de Lorca y no me refiero al recorrido de la media maratón...

Al llegar a Madrid mi hermano nos acogió en su casa y a la hora de cenar nos fue explicando las distancias que había desde su casa al metro, del metro al retiro, del retiro a la línea de salida..fue uno de esos momentos en los que te imaginas viviendo allí con los tres peques, el trabajo, las actividades extraescolares..uff que estrés!!!



El sábado nos tocó madrugar y fuimos en coche hasta IFEMA, donde estaba el gym donde se hacía el entrenamiento, conocimos a Raquel (@lafraguas) entrenadora de runacademy, con la que charle un buen rato sobre la importancia no solo del entrenamiento sino también del estiramiento y el descanso;
Entrenar al lado de atletas como Vanesa Veiga, Isabel Macias, Javier Guerra, Carlos Mayo, Rafael Iglesias, Arturo Casado o Iván Fernández (espero no olvidarme de ninguno), fue una experiencia increíble de la que me llevo muchas cosas y no precisamente de las que tienen que ver con correr.








Jamás pensé que este reto personal me daría la oportunidad de "rodar" junto a Vanesa Veiga, madre también de tres hijos además de una pedazo de atleta, de entre las muchas cosas de las que hablamos a lo largo de esos kilómetros, me quedo con uno de sus consejos que para mí fue especial:


"Cuando te fallen las fuerzas, toma aire despacio y solo piensa en tus hijos... ellos te llevarán a meta".
 
Vimos toda la feria del corredor de esta Media Maratón desde dentro y antes de la apertura al público, nos hicimos muchísimas fotos, les hable de mi reto personal, del #retoyosipuedo y de la causa de este año a favor de @downlorca, lucieron sus pulseras conmigo en alguna de esas fotos y sumaron su granito de arena haciendo que mi ánimo e ilusión por terminar este reto creciese un poquito más.
Asistimos a la ronda de entrevistas que les hicieron, y allí también conocimos a Chema Martinez, con el que pudimos hablar un ratico, me deseó muchísima suerte para lograr terminar el reto y consiguió transmitirme en persona toda esa energía que transmite a través de sus redes sociales.

Para mí esa mañana fue todo un lujo.







Y después de toda esa emocionante mañana, aún me quedaba otra cosa más por hacer en Madrid además de correr, tenía que conocer a algunos integrantes del equipo "next level", corredores populares como yo, a los que conocí a través de un concurso de la revista "runnerwordl" en facebook y que han ido acompañándome durante todo este tiempo a través de las redes sociales; A Myriam y Jose-Luis, (la parejita maratoniana) y a la doctora Sylvia, los conocí en la media maratón de Valencia me fue genial volver a verlos y a Sole,  Motse, Caro, Javier, Arturo, los dos Oscar, Rosa, seguro que me dejo alguno.., fue un lujazo conocerlos en persona, charlar con ellos sobre este proyecto del #retoyosipuedo, de como fue comenzar el reto personal de las 12 medias, de como lo estaba preparando y de las alegrías y obstáculos que me estaba encontrando por el camino y aprender de ellos en la forma de ver la vida, de enfrentarse cada uno a sus propios retos o miedos.

Desde aquí me gustaría agradecer una vez más a todo el grupo "NextLevel", de la acogida tan especial que me hizo en Madrid y del pedazo granito de arena que aportaron, todos ellos hicieron que esta media maratón fuese aún más especial.


A la mañana siguiente, mis nervios estaban en lo más alto, con todos esos cambios de metro no quería llegar tarde. Quedamos con todo este grupo "NextLevel" en la Puerta de Alcalá, y no sé como salieron esas fotos pero mi cara ya reflejaba toda esa tensión nerviosa.








Nos separamos allí para ir cada uno a las distintas salidas de las carreras, unos corrían los 10km, otros la media como nosotros y los más valientes se atrevían con la maratón.
Fue atravesando el retiro en dirección a nuestra línea de salida donde se nos unió JuanPe, una máquina del #retoyosipuedo que vino corriendo desde su hotel en vez de coger todos esos metros, pues estaba preparándose para correr los 101km de Ronda y decidió acompañarnos en este escalón, cosa que desde aquí vuelvo a agradecerle pues fue como un bálsamo de aceite, me aportó tranquilidad y se convirtió en nuestras manos en todos y cada uno de los avituallamientos.


Creo que esta ha sido la única media maratón de todas las que he corrido en la que no he llegado a escuchar el pistoletazo de salida de lo lejos que estábamos de la cabeza de carrera, incluso pasaron hasta 10 minutos para llegar a ese arco de salida de la media maratón, que era conjunta con la de la maratón y estaba delimitada por cajones de tiempo estimado; me chocó mucho ver gente rezando o santiguándose, los había llenos de nervios como yo, o incluso más que yo y había otros gritando, saltando eufóricos y sin parar de hacer fotos, de todas las edades, de todos los estilos en la forma de vestir y de miles de colores distintos, yo no dejaba de mirar de un lado a otro, alucinada de la cantidad de gente que me rodeaba.


Corrí los primeros kilómetros totalmente escoltada a un lado Pepe y al otro JuanPe, que nos marcó un ritmo constante y tranquilo pues esos kilómetros eran de subida hasta llegar a las Torres-Kio, cuando pase por debajo mire hacia arriba eran gigantes, luego llegamos a una rotonda y a partir de ahí el recorrido empezó a serpentear por calles que subían y bajaban; en cada avituallamiento, Pepe y yo seguíamos corriendo por el centro de la calzada sin detener el ritmo de carrera, mientras JuanPe se peleaba con toda esa gente que se agolpaba a cada lado para coger agua, zumos y hasta barritas y luego nos alcanzaba sin ningún problema dándonos de todo.
Avanzábamos concentrados en mantener ese ritmo, hubo un momento justo antes de llegar a una gran rotonda, donde se separaban los recorridos, a la derecha seguían los que corrían la maratón y a la izquierda girábamos los que lo hacíamos en la media maratón, de repente me quede impresionada al ver y escuchar como todos y cada uno de los corredores de mi lado, aplaudían y gritaban ánimos a todos los que se enfrentaban al maratón, ese sin duda fue un momento especial para mi, pues sentí un nudo en la garganta de emoción mezclado con una tremenda envidia sana y pensé que ojala algún día yo también fuese capaz de ser lo bastante valiente como para vender a esa distancia.



El recorrido ya estaba llegando al final y yo me sentía bien, sin embargo al llegar al kilómetro 20 apareció ante nosotros una cuesta increíble que giraba a la derecha y seguía avanzando hacía la Puerta de Alcalá, mis fuerzas se desplomaron y a mi alrededor algunos corredores ya avanzaban andando. Pepe se pegó a mi y empezó a gritarme para que siguiera sin bajar el ritmo, solo quedaba un kilómetro y ya habríamos terminado, era el ultimo esfuerzo, cruzamos la puerta del retiro y me invadió una gran alegría al ver la cantidad de gente que se congregaba allí animando, la música a todo lo que daba, ese arco de meta gigante, JuanPe y Pepe se pusieron cada uno a uno de mis lado me dieron la mano y cruzamos juntos aquella meta.   



Me quede mirando un rato aquella medalla que colgaba de mi cuello, habíamos conseguido vencer otro escalón y nada menos que en Madrid..., y en ese momento más que nunca me dije a mí misma "quiero conseguir este reto, y no voy a dejar de lucharlo".
















"Se puede estar convencido de querer algo.., quizás durante años.., si se sabe que el deseo es irrealizable. Pero si de pronto, se encuentra uno ante la posibilidad de que este deseo se convierta en realidad, solo se desea una cosa: no haberlo deseado"

@MichaelEnde La historia interminable  













SEXTO ESCALON DEL RETO: MEDIA MARATON DE MURCIA


SEXTO ESCALÓN: MEDIA MARATÓN DE MURCIA
 #MMMurcia


13 de marzo de 2016

¿Quien me iba a decir a mi que podía llegar a este escalón?, el ecuador del reto..

 A pesar de todos los ánimos que estoy recibiendo y de este intenso entrenamiento que voy siguiendo cada día más a "raja-tabla", este reto se está haciendo un poquito cuesta arriba.

Es complicado ser "mama-runner", compaginar el trabajo, la casa, los peques y este piramidal o lo que sea la lesión que esta dando la cara con más guerra a medida que pasan los días; estoy cambiando mi forma de entrenar, las sesiones con el "fisio" empiezan a ser semanales, aunque hay veces que incluso me gustaría que fuesen diarias..., estoy poco a poco también cambiando mi alimentación, aunque no todo lo que a mi me gustaría pues en casa somos "familia numerosa", y en general volviéndome más exigente conmigo misma.

La ilusión por este reto, hace que mis fuerzas sigan intactas, y mis compañeras de running me demuestran una vez más que están aquí, a mi lado y que puedo contar con ellas.



Conchi y Bea deciden acompañarme en esta carrera de 10km paralela a la media maratón y así estar más cerquita este día.

En esta expedición murciana se une también Cristobal (el sensei), que correrá esos 10km junto a su mujer Encarna que hará esa distancia por primera vez, el "Boti" (mi compi talisman del #retoyosipuedo, con el que aprendí que el compañerismo es el motor de este equipo) y muchos más compis del reto que se unen más tarde.

Al llegar a Murcia aparcamos todos juntos y nos fuimos a tomar ese café previo a la carrera, intentando soltar nervios con alguna que otra broma.

Cada uno de nosotros corre a su ritmo, pero yo sabía que tanto los que estaban allí como el resto del equipo estaba apoyándome en cada zancada..., y de todos ellos mi marido siempre a mi lado, tirando de mí física y psicológicamente en todos esos kilómetros.

Una vez que sonó ese pistoletazo de salida, los perdimos de vista, las chicas se pusieron en cabeza, y Pepe y yo mantuvimos un ritmo más conservador pues aún nos quedaba mucho por recorrer.



Durante toda la carrera había pelotones de paracaidistas, hombres y mujeres que corrían a varios ritmos, cantando a pleno pulmón, sosteniendo algunos de ellos las banderas e insignias de los distintos pelotones, íbamos rodeados de ellos, y era imposible adelantarlos a menos que se hiciera un duro "sprint", más bien el pelotón al completo te engullía como una orda de orcos que pisaban a la vez; Era increíble como seguían el ritmo sin perder un ápice de fuerzas.

Atravesar toda la Gran Vía de Murcia con esa banda sonora fue una sensación difícil de transcribir, incluso el paso que llevaban al atravesar los puentes de hierro de la Avenida Infante Juan Manuel hacían que éstos se balancearan dando la impresión de que te estabas mareando.



Al llegar cerca del Kilómetro 18, mis fuerzas volvían a estar al límite y fue entonces donde al mirar a la calle de enfrente, donde se cruzaba el recorrido de la medía, vimos a mi "rubia-loca" totalmente integrada dentro de uno de esos pelotones, con sus auriculares puestos y siguiendo el ritmo que marcaban esos paracaidistas de pantaloncitos verdes.

Grite su nombre a sabiendas que entre mis pocas fuerzas y sus auriculares era imposible que me oyera, me alegre de verla y fue en ese momento después del grito cuando me di cuenta de que Conchi estaba corriendo rodeada de militares en el kilómetro 18 cuando ella debió de terminar su carrera en el kilómetro 10 y solo puede decirle a Pepe:

 "¿Que demonios hace Conchi aquí?".



A pesar de la alegría de ver a Conchi llegar al kilómetro 20 se hizo duro y fue entonces cuando Pepe tiró de mí hasta llevarme a meta.

Entrar en meta fue como quitarme un peso de encima, pensé en mil cosas y me dije a mí misma: "lo has hecho, has vuelto a hacerlo" y me invadió una sensación de felicidad increíble.



Allí en meta nos juntamos de nuevo, riendo a carcajadas al escuchar a Conchi contándonos la historia de como se vio envuelta en medio de ese mar de militares de pantaloncitos verdes, corriendo una media maratón cuando ella solo pretendía correr 10km.

Al quitarme el chip de la zapatilla sentí un pinchazo horrible en la cadera derecha, como cuando le ponen las banderillas a los toros en el ruedo y allí estaba mi Bea dándome ese masaje rápido que hizo milagros.



No recuerdo un viaje de vuelta a casa después de una media maratón con más risas que este, cada vez que recordaba a mi rubia en ese km18 rodeada de paracaidistas y ella nos contaba sus sensaciones, volvíamos a reír una y otra vez...

A veces pienso que esto es parecido a dar a luz, no tiene nada que ver por supuesto, pero me refiero a pasar por un momento duro y que acto seguido te invada una sensación de felicidad.



Soy de las que piensa que la felicidad son trocitos de tiempo especiales y éste fue sin duda uno de ellos.  



Atrás quedan seis meses, seis medias maratones y ahora en este momento es cuando mi fuerza de voluntad crece un poquito más ..

     "La felicidad se puede encontrar, incluso en los tiempos
      más oscuros, sólo si se recuerda encender la luz"
              #ElprisionerodeAzkaban @J.K.Rowling






Comparecencias

jueves, 3 de marzo de 2016

QUINTO ESCALON DEL RETO: MEDIA MARATON CIUDAD DE ALMERIA 2016


QUINTO MES: MEDIA MARATÓN CIUDAD DE ALMERÍA 2016 #MMCA2016

Siete de febrero de dos mil dieciséis


Quinto escalón de este reto #12m12mm, y no hay quinto malo, no?

Nuestro quinto escalón queda muy cerquito del cuarto y casi sin tiempo a recuperar físicamente, a tan sólo dos semanas de la media maratón de Santa Pola, el cuerpo aún no está al cien por cien, pero la ilusión por correr en Almería es grande y compensa.

Estas dos semanas previas han sido muy tranquilas intentando recuperar y fortalecer la zona abdominal y lumbar para que mi "dolorcillo" desaparezca... pero sigue aquí, así que mi cabeza empieza a hacerse a la idea de que mi ritmo tiene que ser tranquilo y ser fuerte para aguantar esos kilómetros de subida que tiene esta media.

Llegamos a Almería el sábado por la tarde, directos al Estadio de los Juegos del Mediterráneo, para recoger los dorsales y ver la feria del corredor; tengo que reconocer que todo estaba muy bien organizado y pese a la cantidad de gente que había, fueron rápidos; dentro de aquella feria del corredor estaba el stand del club deportivo "Run04" y nos hicimos una foto con Paquillo Fernández, con el que estuvimos un ratito hablando sobre el reto #12m12mm.

Quedarnos en casa de las titas tenia todas las ventajas porque así nos cubrirían ellas con el apoyo logístico de los peques esta vez, dejando un descanso al padrino Andrés..

Es posible que mucha gente piense que después de cinco medias maratones seguidas una se acostumbra y ya no se pone nerviosa; pues no, yo sigo tan nerviosa como la primera vez, y esa noche también di unas cuantas vueltas en la cama.. además hizo un viento terrible y pensé que no solo tendría que enfrentarme a las cuestas sino también a ese "aire de Almería"..

Dejamos el coche en el parking del Estadio de los Juegos del Mediterráneo y fuimos directos al pabellón donde estaba el guardarropa y donde quedamos con Miguel Ángel Quiñonero, otro miembro del #retoyosipuedo que haría esta prueba con nosotros.. nos hicimos un par de fotos en ese pabellón rodeados de gente, .., yo aun sigo saliendo criminal en todas ellas, pero son recuerdos bonitos que me gusta tener de todas las carreras.

Por megafonía nos indicaron que fuésemos saliendo hacia el arco de salida, dos en este caso, uno para la media maratón y otro para los 9 Km.; en esa salida me quede sorprendida de la gente que había, pero sobretodo de la cantidad de militares y legionarios, que iban ataviados con camisetas de diferentes colores según la compañía ala que pertenecían y su banderín correspondiente .. nos mezclamos entre ellos y me dio por reír pensando, esta vez no en ese .. ¿que demonios hago yo aquí?, sino en:

¡¡aquí está la #mamarunner rodeada de la legión, vamos al lío!!!!.


Vimos alguna cara conocida de corredores lorquinos que se acercaron para desearnos suerte y darnos ánimos para lograr este reto, para mi estos pequeños detalles significan mucho.

Que otros corredores mejores que tu, se paren y valoren el esfuerzo del reto y te den animo en esa línea de salida, hace que esa fuerza interior crezca un poquito mas y creer en uno mismo hace que esa meta este más cerca.

Justo cuando sonó el pistoletazo de salida, Pepe volvió a decirme lo mismo que lleva diciéndome en todas estas pruebas:

 "aquí estamos, ahora a disfrutarla"..

Comenzamos la carrera y Pepe,  y en esta ocasión,  Miguel Ángel  se colocaron cada uno, a uno de mis lados, haciendo de nuevo esa escolta de lujo.. iban pendientes de mi en cada curva, en cada rotonda, en todos y cada uno de los avituallamientos que había en esos primeros cinco kilómetros de subida que se hicieron bastante duros, porque mi cadera grita que está aquí en cada subida..luego el recorrido empezó a llanear pasando por toda la zona norte de Almería, por la plaza de toros y poco a poco fui recuperándome del esfuerzo de esa subida que hicimos sin perder el ritmo;

Cuando encaramos la calle Pablo Iglesias, muy cerquita del kilómetro 10, fuimos incrementando el ritmo pues estábamos en plena bajada y sabíamos que al final, en la Puerta de Purchena estaban los peques y las titas..

Hicimos todo ese recorrido en la misma posición, flanqueada a ambos lados por mi escolta de lujo, y al girar la curva ya oíamos los gritos de mis hijos y de mis tías, les mande besos y les choque las manos y eso se convirtió en todo un chute de energía que hizo que ese ritmo siguiera aumentando, teníamos que girar llaneando por un par de calles para volver de nuevo a la Plaza de Purchena donde volvimos a verlos y oírlos gritar, y volver a bajar por todo el Paseo de Almería; entre el aumento del ritmo y la emoción de que mis hijos nos gritaran en plena carrera mi corazón se disparó, y entro en escena el flato, así que tuve que concentrarme en recuperar el ritmo de la respiración pues aun quedaban muchos kilómetros por delante;

Miguel Ángel seguía apretando, así que le dijimos que siguiera adelante, porque no quería retrasar más su ritmo y sabía que los últimos kilómetros serían también duros.

El recorrido ahora volvía a ser todo llano recorriendo a ambos lados la Avenida Cabo de Gata, el olor del mar era increíble y el viento paró, pero el sol ahora empezaba a picar, durante esos kilómetros de  llano conseguimos mantener el ritmo y recuperar las fuerzas.

Nos cruzamos en plena avenida con todo el escuadrón de la legión que corrían a un ritmo constante, banderines en mano y entonando una canción.. me quedé hipnotizada mirándolos, hasta que pensé voy delante de la legión?, y si me adelanta todo ese escuadrón en bloque?; no se de donde salieron esas fuerzas pero seguimos avanzando, cruzando el muelle del Puerto y adentrándonos en pleno barrio del Zapillo;

A lo largo de esa avenida, Pepe me dijo: quien te iba a decir a ti cuando estudiabas aquí que atravesarías todas estas calles corriendo y delante de un batallón de legionarios!!..; incluso atravesamos la pista de atletismo del Estadio de la Juventud y fue una sensación especial, el ritmo era un poquito más lento pero constante y pasamos toda la Avenida Cabo de Gata hasta llegar a la Térmica donde había mucha gente animando la carrera; llegábamos al kilómetro 19 y tocaba volver a subir hasta llegar de nuevo al Estadio de los Juegos del Mediterráneo.

El calor estaba apretando, pero recordé las palabras de mi sensei Cristóbal, que me decía que había momentos en los que tocaba apretar los dientes y seguir adelante..ese sin duda era uno de esos momentos y casi sin darme cuenta adelantamos a la bici-globo que marcaba las dos horas aunque nos pisaba los talones ...., a las puertas del Estadio y a falta tan solo de un kilómetro mis fuerzas ya casi eran nulas, pero Pepe no dejaba de tirar de mi y fue entonces cuando volví a ver a mi hijo Luis corriendo a nuestro lado y a mi tía haciéndonos fotos y gritándonos...fue la guinda de una carrera difícil pero muy emotiva..

Entrar en un Estadio como el de los Juegos del Mediterráneo de Almería lleno de gente y con la música tronado es una sensación difícil de dejar reflejada en un papel, .... de todo ese recorrido dentro del estadio, me quedo con el momento en que Pepe levanta  mi mano y cruzamos ese arco de meta ..

"Te miraré de reojo y tú no dirás nada..." @el principito.





Seguimos avanzando, #pasitoapasito hasta el próximo escalón la Media Maratón de Murcia el próximo 13 de marzo..